Mostrando entradas con la etiqueta Casa Tárraga. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Casa Tárraga. Mostrar todas las entradas

13 enero 2016

Decoración modernista en la Casa Tárraga. Cartagena



El año 2016 parece que va a ser un año de buenas noticias para la difusión del patrimonio modernista de Cartagena, tanto de la ciudad como de las poblaciones del Campo de Cartagena. Pronto tendréis noticias.

Hoy comparto una fotografía que ya puse hace casi tres años y que estaba escondida en los confines del Facebook. Se trata de la Casa Dorda Bofarull, en la Calle Campos esquina con Calle Palas, la conocida Casa Tárraga por el comercio que tenía en sus bajos.

Hay que fijarse bien porque este detalle es de la coronación del edificio que da a calle Palas y hay que levantar bien la mirada.

Se trata de un ejemplo curioso, e inédito en el modernismo del casco urbano, de decoración en la fachada con motivos florales pintados. Algo muy utilizado en otras zonas de Europa no se prodigaba mucho por aquí, quizás por su poca durabilidad ante el sol que tenemos por aquí, utilizando azulejos que son más durables.

(C) JARM

26 noviembre 2015

Casa Dorda Bofarull. La popular Casa Tárraga.




Hoy recupero uno de los techos más modernistas que he encontrado en la ciudad. El Coup de Fouet se aprecia perfectamente y los colores suaves se mezclan como cintas en movimiento. La verdad es que es de una finura exquisita, teniendo en cuenta que los decoradores solían ser más barrocos a la hora de decorar las viviendas. Está claro que Víctor Beltrí tuvo mucho que ver con que finalmente el techo tuviera este diseño.

Se trata de uno de los techos de la popularmente conocida por Casa Tárraga por el famoso comercio de ultramarinos que tenía en sus bajos, que mandara construir Doña Franciscas Dorda Bofarull allá por el año 1903, cuando el modernismo llevaba pocos años en la ciudad.

La arquitectura modernista de la ciudad no está exclusivamente en las fachadas, el interior nos depara multitud de sorpresas. Por desgracia he vivido derribos de verdaderas maravillas de la ciudad, ya sean modernistas o eclécticas, donde el trabajo de los artesanos no era valorado. Todavía estamos a tiempo de salvar lo que nos queda simplemente valorando lo que tenemos y no jugar al "fachadismo".

(C) JARM